Después de 30 años en el poder, el gobierno autoritario de Hosni Mubarak es derrocado y el movimiento masivo producido por el hartazgo ciudadano cobra relevancia
Por Sara Carrillo Reid
Cantos, risas, llanto, gritos y rezos inundaron el ambiente en la plaza de la Liberación de El Cairo en donde centenares de manifestantes explotaron de alegría al anunciarse el 11 de febrero de este año la dimisión del presidente egipcio, Hosni Mubarak, tras treinta años en el poder.
Las imágenes mostraban un pueblo orgulloso que contagiaba su emoción no sólo en la calles del país, sino a todas las naciones árabes que se unieron al festejo y a los egipcios que lejos de su lugar de origen habían seguido el movimiento de protesta iniciado el 25 de enero.
Julian Youssif originario de Tanta y en ese momento gerente de ventas en un hotel de la ciudad de México no lo podía creer








