El aumento en las tensiones entre Israel y el país iraní, además de la presión internacional sobre este último para que frene su carrera nuclear, hace que los ojos del mundo volteen a esa región ante la posibilidad de un conflicto bélico que cimbre aún más la frágil paz global
Por Esteban Román
La agencia de energía nuclear de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió la semana pasada: Irán busca una bomba nuclear. Un mes antes Estados Unidos desarticuló un supuesto complot iraní para asesinar a un embajador saudita en suelo estadounidense. Pero el país persa no se amedrenta, responde con amenazas de aniquilación para quien se atreva a atacarlo.
Irán es el tercer país más poblado de Oriente Medio con 77 millones de habitantes. Aunque su producción de crudo no está siquiera entre las 10 más altas del mundo, sí controla una parte importante del estrecho de Ormuz, un paso angosto entre el golfo de Omán y el golfo pérsico sobre el cual pasa 40% de la producción petrolera mundial. Es el doceavo ejército de tierra más numeroso y es estratégico para la región: hace frontera con los dos países donde Estados Unidos intervino en últimos años a Irak y a Afganistán
Con el derrocamiento del mandatario iraquí, Saddam Hussein en 2003, Irán se quedó sin su rival más poderoso y las elecciones democráticas iraquíes han puesto en el poder a la mayoría chiíta, la cual es también la religión mayoritaria en Irán.
Sin duda es una potencia regional, dice el experto en el tema Mauricio Meschoulam. “No lo es de ahora, sino desde hace un buen rato” y compite en poder e influencia con Arabia Saudita. Irán, explica, es de gobierno chiíta, Arabia es sunita, uno apoya a los terroristas contrarios a Occidente, el otro es aliado de Estados Unidos. Es una especie de guerra fría entre ambos países por la influencia en el mundo musulmán, dice el especialista.
Pero más allá del asunto discursivo, de acuerdo con los reportes internacionales y de inteligencia israelí, sí hay elementos para pensar que el ejército iraní es poderoso y quizá dentro de poco con capacidad nuclear. Por eso el consejo de seguridad de Naciones Unidas lo condenó en tres ocasiones a recibir sanciones económicas. Por fortuna para Irán, tras la última sanción en 2009 los precios del petróleo subieron, lo que le ha permitido mantener una ambiciosa política de subsidios para la población.
En países como Siria, Líbano y la franja de Gaza, Irán armó, creó y fortaleció a las guerrillas como Hezbollá, contrarias a occidente que es hoy día el poder de facto más fuerte en el Líbano. Una fuerza militar que a través de una guerrilla logró enfrentarse con éxito al poderoso Ejército israelí. Y esta guerrilla ha sido entrenada y armada por Irán, según ha denunciado Estados Unidos, algo que el primer país ha negado.
Irán ha estado calculando que Estados Unidos se encuentre muy débil económicamente, dice el ex embajador de Estados Unidos en México y ex representante ante la ONU Jorge Montaño. Obama lo tiene de entrada descartado, dice, porque por sí mismo hay poco por hacer. Una guerra, ahí, repercutiría en los precios del petróleo, añade Meschoulam. El problema no necesariamente terminaría con un bombardeo.
Hay reportes de que desde septiembre de 2010 los israelíes consideran inminente un ataque contra Irán. Sin embargo, Obama detiene a Israel y lo convence de que el programa nuclear no avanzaría en por lo menos un año. El problema es que ese tiempo ya ha pasado.
Si la comunidad internacional no consigue implementar sanciones suficientes para que Irán detenga su avance nuclear, Israel preferirá el costo de luchar una guerra convencional ahora que enfrentar una nuclear en un futuro, advierte Meschoulam.
Israel tiene muy bien construida su infraestructura defensiva, entonces, por más misiles que salieran desde Irán en contra de Israel es muy probable que las pérdidas de vidas humanas en Israel serían bastante bajas, dice el experto. El ministro de defensa israelí dijo hace unos días que las pérdidas humanas para Israel no rebasarían las 500 personas.
"Me parece que el cálculo iraní es que la administración de Obama seguirá deteniendo a los israelíes", asegura Montaño. Es muy complicado que Israel se anime a atacar sin el aval estadounidense. No es imposible, aunque sí muy difícil. Les preocupa sobre todo la repercusión en la economía. La única solución, dice el embajador, es que China y Rusia avalen nuevas sanciones económicas en el consejo de seguridad contra Irán, que lo fuercen a abandonar su programa nuclear.

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